Burrata Brick al tartufo

Exquisita burratina italiana congelada Burrata Brick al tartufo (125 g): "sin cabeza" que ofrece el equilibrio perfecto entre la cremosidad de la pasta hilada y el aroma inconfundible de la auténtica trufa negra para la alta hostelería.

La Burrata Brick al tartufo es una especialidad quesera de alta gama elaborada en Italia con leche selecta y un generoso 5% de trufa (Tuber aestivum vitt.). Su estructura tradicional en forma de saco, presentada en un limpio formato sin cabeza (sin cierre apical prominente), esconde en su interior un corazón sumamente fluido y untuoso de pasta hilada desmenuzada y nata (panna) UHT, salpicado por elegantes virutas de trufa que potencian su perfil aromático. Gracias a su formato congelado de larga duración, permite incorporar una propuesta gourmet y sofisticada al menú sin preocuparse por la corta vida útil del producto fresco.

Descargue la ficha técnica

Sofisticación italiana y rendimiento técnico estandarizado para los paladares más exigentes

La Burrata Brick al tartufo (Sello CE: IT S9G1Y CE) fusiona la maestría de la tradición láctica italiana con uno de los ingredientes más codiciados de la gastronomía: la trufa negra de verano (Tuber aestivum vitt.). Con una composición equilibrada de leche pasteurizada (69,56%), nata (25%) y trufa (5%), este queso destaca por su cuidada morfología sin cabeza, lo que facilita un corte más limpio y homogéneo en el plato. Ofrece un vistoso contraste visual y organoléptico: una superficie lisa, blanca y compacta por fuera que resguarda un relleno cremoso con sutiles virutas marrones y un aroma embriagador. Una solución de alta conveniencia para el sector HORECA que busca sofisticar sus platos con un control de costes milimétrico.

Ventajas para tu cocina y negocio:

  • Estética limpia "sin cabeza": Al presentarse sin el nudo o cierre apical grueso tradicional, la pieza ofrece una geometría regular y redondeada mucho más fácil de integrar estéticamente en emplatados de alta cocina, garantizando una textura tierna y uniforme en toda la superficie exterior.

  • Logística eficiente y caducidad idónea: Almacenado a , el producto ofrece una vida útil de 12 meses. Esto rompe las limitaciones geográficas y temporales de la burrata fresca, permitiendo planificar las compras y descongelar únicamente las unidades necesarias para cada servicio.

  • Regeneración impecable sin pérdida de estructura: El proceso es sumamente sencillo: basta con trasladar el tarro o bote precintado al frigorífico (a ) durante unas 12 horas. Una vez descongelado, el producto mantiene su frescura láctica y consistencia idóneas, pudiendo conservarse cerrado en refrigeración hasta 5 días.

  • Formato individual listo para emplatar: Cada pieza cuenta con un peso neto de 125 g, la porción exacta para un entrante individual o para compartir en el centro de la mesa. Se presenta en botes o tarros de PP con film termosellado (8 unidades por caja de cartón), facilitando su manipulación higiénica.

  • Garantía de pureza y seguridad alimentaria: Elaborado bajo estándares de máxima calidad, es un alimento libre de Organismos Modificados Genéticamente (OMG) y cumple estrictamente con el Reglamento UE 2073/2005 (ausencia de Salmonella spp. y Listeria m. en 25 g). Cuenta además con el aval de las certificaciones BRC, IFS, Biológico e IGP.

Aplicaciones y sugerencias de presentación:

El toque trufado y su formato estilizado elevan de forma inmediata cualquier preparación culinaria:

  • Entrantes Gourmet: Al no tener el exceso de pasta del nudo superior, se asienta de manera perfecta y estable sobre una cama de carpaccio de ternera curada, alcachofas confitadas o setas silvestres salteadas, aderezando únicamente con unas escamas de sal marina y un hilo de aceite de oliva virgen extra suave.

  • Pizzas de Autor y Focaccias: El broche de oro perfecto para colocar en el centro de una pizza blanca (sin tomate) con base de mozzarella, guanciale crujiente y rúcula, añadiéndose justo al salir del horno para que el corazón cremoso se funda ligeramente con el calor residual.

  • Platos de Pasta y Risottos: Excelente para coronar un plato de tagliatelle a la crema de hongos o un risotto de boletus, invitando al cliente a romper la burrata para mezclar su cremosidad láctica y su aroma a trufa con el conjunto de la pasta.

Recomendación del especialista: Una vez abierto el envase primario de plástico, consuma la burratina en un plazo máximo de 24 horas para preservar intactos los volátiles aromas de la trufa y su delicada textura. Recuerde que, por normativas de seguridad y calidad, no se debe volver a congelar un producto que ya ha sido descongelado.

Ficha técnica para profesionales:

  • Nombre comercial: Burrata Brick al tartufo.

  • Denominación técnica: Burrata con Trufa Sin Cabeza, Congelada.

  • Calibre / Peso neto: 125 g por unidad.

  • Presentación: Tarro o bote de PP + film termosellado.

  • Embalaje secundario: Caja de cartón con 8 tarros.

  • Ingredientes principales: Leche pasteurizada italiana (69,56%), nata UHT italiana (25%), trufa Tuber aestivum vitt. (5%), sal (0,33%), ácido láctico (0,1%) y cuajo (0,01%).

  • Alérgenos: Contiene leche y sus derivados (incluida la lactosa). Exento de cereales con gluten, huevos, soja, frutos secos o mostaza.

  • Valores nutricionales (por 100 g): Valor energético: 216 kcal / 904,35 kJ; grasas: 17,63 g (de las cuales saturadas: 11,56 g); hidratos de carbono: 0,88 g (de los cuales azúcares: 0,785 g); proteínas: 13,43 g; sal: 0,43 g.

  • Paletización profesional: 12 cajas por capa y 18 capas en total. Todos los envases son aptos para el contacto alimentario según los Reglamentos UE 10/2011 y 1935/2004.